Mi mujer, multiorgásmica

Tema en 'Relatos Eróticos' iniciado por florecitauno, 4 de Mayo de 2013.

  1. florecitauno

    florecitauno Bananero iniciado

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    Trabajaba para la Standart fruit Company, empresa bananera, que había decidido trasladarme a la zona de Urabá, desde la ciudad de Santa Marta.
    Llegué muy tarde en la noche, y por supuesto muy cansado.
    Me levanté a mitad de la mañana, escudriñando aquel nuevo lugar, que en adelante sería mi nueva morada.
    Estaba instalado en la confortable casa de huéspedes, que con otros dos ingenieros agrónomos, me tocaría compartir, ya que para ese momento, a mis 27 años, estaba soltero.
    Me asomé por la ventana trasera de mi confortable habitación, y al otro lado, en la que era la casa de sus padres, oh sorpresa, lo primero que veo, es a la mujer más preciosa que mis ojos habían observado, hasta ese momento. Era una trigueña divina, con cara de muñeca, de piel oscura, y de abundante y sedosa cabellera. Estaba arreglando las plantas de sus colgadas materas.
    Mis ojos no se desprendían de su pequeño short de cuadros, y menos de su entrepierna, en la cual se le marcaba claramente, su abultada vulva de mujer. Partida por la mitad, formando un definido cameltoe.
    Tenía una blucita blanca, anudada a su cintura, que le hacía ver esbelta y estilizada; y a través de su diminuta blusa, se podían distinguir, el par de melones, coronados por sus respectivos pezones.
    Me tomé todo el tiempo posible, y con detenimiento también pude admirar, el resto de su cuerpo, sobre todo sus dos largas y torneadas piernas, que terminaban en su redondo trasero.
    Para ese momento, a punto de estallar, tenía mi inflamado pene, en una dolorosa erección, que no había podido evitar.
    Sabía que la observaban, pero, no sabía quién.
    Desde ese momento, y no por mucho tiempo, esa mujer de carne prieta, de 22 años, se convertiría en mi obsesión, al igual que había sido, para mis otros dos compañeros de trabajo.
    En la primera oportunidad que tuve la abordé, y sin la timidez de un adolescente, le expresé mi admiración por sus encantos, y la invité a bailar vallenatos en una distinguida discoteca de Apartadó.
    No se negó, por el contrario, aceptó gustosa la invitación, que sería para la noche del viernes de esa semana.
    Ansiosamente esperé hasta esa noche, y muy temprano la recogí en mi potente Moto Yamaha, TT de 500 c.c.
    Estaba preciosamente vestida, con un cortico conjunto de dos piezas floreado, de chalís, de falda y blusa , y un par de botas negras de cuero.
    Después de colocarse su respectivo casco, se trepó a horcajadas sobre la moto. En el trayecto, no dejé de sentir sus tetas en mi espalda, lo mismo que sus bellas y torneadas piernas, pegadas a mi cuerpo.
    Nos dirigimos a la discoteca, "El vendabal", ubicada en la zona central de Apartado, en un segundo piso. Escogimos una mesa en el balcón, de aquel oscuro lugar, ambientado por las luces y la música característica de ese lugar.
    Pedimos, un par de heladas cervezas, con la firme intención de no emborracharnos, por lo riesgoso de conducir una moto tan potente, pero también, por la posibilidad tener un buen sexo, en caso que lo hubiera.
    Bailamos, como si nos conociéramos de siempre, con esa seguridad, que da, el sentirse a gusto, el uno con el otro.
    Me costó mucho controlar mis emociones, ya el vallenato, éste ritmo caribeño se baila pegado el uno con el otro, casi que sin moverse.
    Sentí su delicioso perfume en su cabellera, cuando Ella apoyaba su cabeza en mi regazo; pero lo que más sentía, era sus sedosas tetas pegadas a mi pecho, y como un adolescente, sentí que mi pene despertaba, ante tan eminente cuadro; sentí que se humedecían mis calzoncillos, y Ella en respuesta, me estampó un largo y húmedo beso en la boca, y más apretó su entrepierna a la mía, palpando nítidamente su abollonada vulva con mi ariete.
    En ese momento, nuestro objetivo común, era uno solo. Sexo. Muy pronto, más antes de lo esperado, estábamos rumbo a la zona campamentaria, donde ambos vivíamos.
    En el camino, a bordo de mi lujosa moto, pasando entre las plantaciones de banano, hicimos un alto en el camino, y cual voráces enamorados, nos dimos a la tarea de amarnos. Y sentada de costado ella sobre mi moto, me deslicé entre sus piernas, y entre abrazos y besos, acaricié su delicado cuerpo, por encima de sus sedosas ropas.
    En ese devaneo, mandé mi mano a su cuca, sintiendo la turgencia de los labios de su humedecida cueva, que con urgencia me invitaba a que la penetrara.
    Sin quitar mis pantalones, por entre la cremallera, extraje mi venoso y grueso pene, cuya cabeza babeaba, producto del recalentamiento. Hice a un lado, su diminuta tanga, y en un impulsivo embate la penetré, con la satisfacción de sentir sus carnes trémulas de pasión.
    Su apretada vulva, estaba bien lubricada y suave, ansiosa también por recibir mi orgulloso ariete.
    No me olvidé de sus paradas tetas, que desenfundé con esmero, y que con besos y caricias, supe que tan suaves y cremosas eran.
    Sin el temor de ser observados por alguien, follamos, hasta que María Elsy, que así se llamaba Ella, estalló en un grito de placer, que retumbó por toda esa bananera, anunciando que se había venido, en un palpitante y sofocado orgasmo.
    Me susurró al oído que Ella iba a controlar desde ese momento mi orgasmo, y que llegado el momento, Yo lo iba a disfrutar, más que nunca; solo que espera a que llegáramos al campamento.
    No muy convencido, y algo desconfiado, abordamos lo que nos faltaba de camino.
    Con el sigilo, que da el caminar en puntas, para no hacer ruido, la ingresé a mi habitación.
    La tumbé sobre mi cama, y sin aún quitar sus ropas, con las botas puestas, lamí su coño, que cual fruta jugosa y fresca, me premió con un segundo y palpitante orgasmo.
    Mi cara y mi boca estaban empapadas de sus fluidos.
    Para ese momento, y desprendiéndonos de las ropas, con mi escopeta a mil, y acostándome sobre mis espaldas se montó a horcajadas sobre mi viril aparato, y solo después de varios bombeos, Ella obtenía su tercer orgasmo, no sin antes, golpear mi pecho, y decirme lo delicioso que lo sentía.
    Me dijo que le dejara manejar la situación, que Ella, tenía la facultad de controlar mi orgasmo. Y sí. Mi pene permaneció erguido, mientras Ella, descansaba, aún montada sobre él, desmadejada y con su melena alborotada, descansó un rato más, y luego lo mismo, después de mover su cadera para adelante y para atrás, su vulva, chorreó mis genitales, como si se hubiera orinado, anunciando su cuarto polvo y Yo sin obtener, ninguno.
    Pero ya en ese momento, no me importaba, por que me satisfacía, más verla a Ella, que como una loca, gritaba y golpeaba mi pecho, anunciando la llegada de un nuevo polvo.
    En verdad esa mujer, tenía la capacidad, de controlar mis emociones, y sobre todo, no permitir que Yo me viniera, hasta que Ella no lo decidiera.
    Después de follar bastante, y después de seis polvos, empapados, como los más sudorosos de los atletas, Ella me preguntó, que si ya me quería venir, y asintiendo con la cabeza, le respondí que si.
    Me ordenó, que siguiera bombeando, mientras Ella también hacía sus movimientos contrayentes de cadera, Y en desorbitante jadeo, me pidió, que se lo echara en su cara, Y no me hice rogar más, y desempuñé mi lustrosa picha, que con las venas hinchadas a punto de reventar, y en una oleada de placer, derramé el mas abundante y cremoso de mis polvos en su cara y en su enmarañada cabellera, terminando de escurrir hasta la última gota seminal en su boca.
    Quedamos exháustos y desmadejados, durmió hasta el amanecer.
    Hoy agradezco a la vida, por haber puesto a María Elsy en mi camino, y en mi vida.
    Hoy María Elsy, es mi mujer y mi esposa, mamá de dos retoños, de 4 y 6 añitos, e increiblemente, Ella conserva su bonita y estilizada, como también, su capacidad multiorgásmica y sobre todo de dominarme y hacer aguantar mis polvos.
     
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  2. goliat1314

    goliat1314 Bananero activo

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    Respuesta: Mi mujer, multiorgásmica

    :dancing:sucking:eusa5que envidia,............te felicito excelente historia
     
    #2
  3. juanchotirador

    juanchotirador Bananero contento

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    14 de Abril de 2012
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    Respuesta: Mi mujer, multiorgásmica

    Florecitauno??...con mujer??... multiorgásmica??...hummmmm!!!
     
    #3

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