Exsecretaria del CTI le lavó dinero al cartel de Sinaloa

Tema en 'Temas de Interés' iniciado por YIPY, 6 de Septiembre de 2015.

  1. YIPY

    YIPY Bananero tirapiedra

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    En el patio 5 de la cárcel de mujeres del Buen Pastor permanece Carmen Sofía Carreño Daza, hasta hace 38 días empleada de plena confianza del CTI de la Fiscalía.

    La mujer, de 46 años, busca afanosamente un abogado que le ayude a probar que ella no sabe de dónde salió el millón de dólares que venía camuflado en su maleta, en la de su esposo, el técnico de la Dijín Luis Enrique Rodríguez Torres, y en las de su hija y su consuegra.

    El dinero estaba distribuido en paquetes de entre 230.000 y 270.000 dólares, escondidos en compartimentos y tapados con sábanas nuevas y ropa de hombre, que llegaron a Bogotá el 29 de julio, en el vuelo 251, proveniente de República Dominicana.

    Sofía les ha jurado a allegados que viajó a ese país a vender fajas y cremas adelgazantes, negocio que en anteriores desplazamientos le dejó una ganancia neta de casi 2 millones de pesos. Por eso, para ausentarse del búnker, le mintió a su jefe, Julián Quintana, director del CTI, a quien le dijo que tenía un familiar enfermo.

    Sin embargo, investigaciones iniciadas por la policía judicial de Migración Colombia, retomadas por el CTI y ahora en manos de la DEA, señalan que Sofía terminó involucrada en una gigantesca red que lava dinero del cartel de Sinaloa y de otros mafiosos mexicanos, a través de República Dominicana.

    “El dinero fue entregado en Punta Cana al esposo de Sofía, oriundo de Chiquinquirá (Boyacá) y conocido con el alias de ‘el Boyaco’. Su contacto es una organización criminal que se conoce dentro de la mafia como ‘Junior pañales’ ”, explicó un investigador.

    Según Germán Miranda, procurador antilavado de República Dominicana, se trata de una organización de dominicanos y colombianos que se dedica al blanqueo de capitales del narcotráfico.

    “Al principio, en el CTI creímos que Sofía había sido usada, pero las interceptaciones demuestran que ella sabía cómo era la operación”, dijo un alto funcionario de la entidad.

    Sofía y ‘el Boyaco’, de 35 años, se conocieron en el DAS, a donde ella ingresó en el 2000 a cumplir labores en las áreas de Identificación y de Policía Judicial. Luego de la liquidación del organismo, ella pasó a la Fiscalía y ‘el Boyaco’ fue asignado a la oficina de verificación de antecedentes de la Dijín. Además, obtuvo la credencial de investigador, hasta el 2017, que expide la Superintendencia de Vigilancia.

    La evidencia demuestra que no era el primer viaje que hacían para lavar dinero de la mafia.
     
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